Sindrome de Estocolmo: cartas de amor

Escrito por DimensionAbstracta 03-03-2018 en Sindrome de Estocolmo. Comentarios (0)

...-Entiendo muy bien la situacion, no hace falta gritar, comprendi todo desde un primer momento. No, no podes hablar, semejante problema armaste por tu falta de respeto. Tengo la seguridad de que nada vas a poder aclarar, y para serte sincero , no puedo enojarme con vos de por vida, porque realmente terminaria mi vida, jaja, realmente caeria muerto aca. Estaria tan feliz si vos comprendieras que mi cuerpo se fracciona cuando tu existencia grita que me ama y que quiere estar siempre conmigo¿para que gritar amor? Estoy aca, NO ME GRITES!... Comprende que tu amor es unico para mi, rompete tonta, rompe con esa estructura, esa coraza que hace chillar mi mano contra la pared. 

-Corazon, que dudas podes tener de mi alma débil, fui tuya desde un primer momento, desde el momento ese en el que desconocí tu existencia. Corazon mio, si tu memoria quiere trabajar para amarme, decile mi amor, decile que vaya al instante en el que me tomaste sin timidez, ese momento en que tapaste mi boca, sujetaste mi cuerpo, solo para introducirme en la plena oscuridad, amor, MI AMOR, decile a tu memoria que fuiste vos el que me mostró la dura oscuridad de un cuarto para que mis ojos no se mancharan con reflejos tontos del exterior. Amor, si en esa oscuridad encontré la luz de tu persona. 

- Y ¿por que razon gritaste?

-Solo fui una tonta confundida, y ahora pago por ello, me encuentro lejos, atada la finalidad mi reflejo de vida, cautiva de reflejos del exterior y personas que no conozco pero dicen amarme. Sufro, realmente sufro mucho y lloro por la reclusión de mi alma que se vuelve cada vez mas inmunda cada minuto de transito hasta su muerte. Lloro amor, porque comparan el encuentro de amor con sucesos asquerosos de personas sin alma, y el dolor corre como fluido denso en mi cuerpo, la venas laten, la sangre corre y mis entrañas saben que los barrotes son mios mas que tuyos. Te lo suplico... Necesito que me liberes...

-Mi niña, ya no llores, no hay nada mas.

DIALOGO ENTRE UNA MUJER Y SU SECUESTRADOR: SINDROME DE ESTOCOLMO
(cartas de amor)